Dejemos las vacunas, hablemos de INCLUSION.

Con preocupación y desilusión, hemos sido testigos, como ustedes, del debate entorno a las vacunas, al timerosal y al autismo que se ha desarrollado en nuestro país en las últimas semanas. Preocupación, por cuanto un debate que debió ser científico y fundamentado ha llegado a convertirse en una discusión de sordos, en el que se quiere imponer a gritos e insultos una posición. Y con desilusión, pues creemos y estamos convencidos que el tema que debe ser discutido es la INCLUSION,  y no malgastar energías en una polémica estéril, y por lo demás, ya resuelta.

Llegamos con 15 años de retraso a discutir un tema que en el mundo se zanjó hace rato: las vacunas no causan autismo, éste no se cura y no se contagia, simplemente porque no es una enfermedad.  El autismo tiene un origen genético, y así lo demuestran las últimas investigaciones sobre la materia.

Creemos y sabemos que las vacunas salvan vidas, y estamos en contra de cualquier llamado a “no vacunar a los niños porque les dará autismo”, por cuanto el riesgo a enfrentar es la perdida de inmunidad de un grupo y el rebrote de enfermedades que ya teníamos controladas, como el sarampión, incluso con casos de muerte de niños.

Hoy ya existen las vacunas sin timerosal en el mundo, se usan en muchos países hace décadas, y no vemos otra razón más que la económica para no usarlas en Chile y otorgarles acceso a ellas a todas las personas. Una vez más la capacidad económica de las familias determina el acceso a la salud, pues el alto valor que las vacunas sin timerosal tienen en Chile las hace inaccesibles para el común de las personas.  Nuestra premisa es: usemos vacunas sin timerosal porque ya existen vacunas sin él y se usan en el resto del mundo, pero no porque “den autismo”.

Sin embargo, creemos que el debate debe centrarse  en cómo ayudamos a las personas en condición espectro del autismo, y sabemos que esa “ayuda” debe plasmarse en la formulación de una política pública respecto de la condición, que dé cumplimiento a los derechos a la Salud (Diagnostico – Atención Temprana – Apoyos) a la Educación, al Trabajo, que la Constitución nos asegura a todos, no sólo a quienes no tienen autismo o asperger, o una condición dentro del espectro.

Chile tiene autismo:

– tiene niños con autismo o con una condición dentro del espectro que hoy no asisten al colegio porque no tienen uno que los reciba (“acepte”), o porque son expulsados cada 3 meses, o porque nadie quiere hacer algo por ellos. Se habla de educación inclusiva pero hoy es sólo un planteamiento teórico para muchos niños y sus familias.

– tiene jóvenes con autismo o con una condición dentro del espectro que a duras penas han terminado la educación media, que probablemente han sido objeto de acoso escolar, y que ven su futuro más oscuro cada día, con una educación superior que no está preparada para ellos, y peor aún, no tiene la voluntad de recibirlos y darles una oportunidad, negándoles capacidad y centrándose en lo que no pueden hacer. Inclusión laboral no es igual a “que hagan cajitas de fósforos”.

– tiene adultos, que no tuvieron acceso a un diagnóstico, a la atención temprana, a los apoyos, a la educación, y que hoy viven bajo el amparo de sus ancianos padres en los mejores casos, y en otros, recluidos en un “centro de atención para enfermos mentales”.

Chile tiene hoy la posibilidad de cambiar el futuro de miles de PERSONAS en condición espectro del autismo: un paso para ello es trabajar en la formulación de la mencionada política pública, y exigimos y exigiremos el cumplimiento de los derechos que nos  fueron asegurados en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con discapacidad que suscribió Chile, en nuestra Constitución Política, y en la Ley 20.422.

Llamamos a todas las personas e instituciones ligadas de una u otra manera a la condición espectro del autismo a aunar esfuerzos entorno a construir dicha política pública, y paralelamente, a trabajar en una Sociedad Inclusiva, premisa básica para que tengamos una real y verdadera inclusión educativa.

Para construir una sociedad justa, debemos dar cabida a todos sin excepción, aceptar las diferencias como enriquecedoras, la diversidad como un privilegio y no como una amenaza. Sin estas premisas, el desarrollo social de una nación está severamente amenazado.

Un abrazo grande, y los saludan atentamente

nos

Fundación Amasperger Chile

Ester Cuadros Ulloa                                              Leonardo Farfan Muñoz                                 Patricio Medina Barraza

Directora Ejecutiva                                                               Director                                                  Director Administrativo

Suscriben también esta declaración,

luna

Karina Vielma Villablanca

Presidenta 

Agrupación Mi Luna Azul

Chillán

asperger 5

Jacqueline Amestica Agurto

Agrupación Asperger Quinta

Valparaíso

asperger iquique

Susan Valdivia S.

Presidenta Agrupación Social y Cultural

Asperger Iquique 

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