CUENTO…EL REGALO DE ANDRÉS

Hoy es un día especial para la profesora Marjorie, hoy es su cumpleaños. Por lo general los padres y los alumnos preparan alguna actividad, pastel y regalos, ella disfrutaba mucho ese momento, pues podía sentir el cariño que sus alumnos le tenían.

la piedra 1

Pero pensaba en el alumno nuevo de este año, Andrés, él había llegado y era un tanto diferente a sus compañeros, pero a pesar de tener autismo, Andrés se relacionaba mucho con ella, la incógnita de hoy era saber que haría Andrés, porque siempre tenía comentarios y acciones que en muchas ocasiones eran muy divertidas o muy emocionales. Ella se sentía muy vinculada a Andrés.

la piedra 2

Fue un bello desayuno, los niños celebraron felices a la profesora Marjorie, el pastel estaba delicioso, el chocolate caliente y las golosinas también, llegó el momento de los regalos y aparecieron flores muy lindas, chocolates (si, más chocolate), collares. Todos celebraban cada regalo, pero Marjorie vio muy emocionado a Andrés, él también quería entregar su regalo, lo llamó aparte, él se acercó y extendió su mano, ella estiró la suya y recibió algo, el sonrió y se fue feliz.

Marjorie al mirar en su mano el regalo de Andrés quedó en silencio, en su mano tenía una piedra, no era una piedra especial, no era cuarzo ni nada de esas cosas, era una piedra común y corriente. Quedó en silencio y trato de fingir una sonrisa, terminó ese día y Marjorie volvió con sus regalos a casa, pero sintiendo que algo de ese vínculo se había roto o tal vez ella se había imaginado existía conexión con Andrés.

la piedra 3

Una piedra es algo que está en la calle, pudo recoger cualquiera, incluso del patio y traérmela, ¿tan poco significaré para él?, realmente ella estaba acongojada, sin lugar a dudas ese era el regalo que le demostraba más desprecio que ninguno de los que hubiera recibido en su vida, era peor recibir unas medias en Navidad cuando esperas juguetes, Marjorie se sentía triste y decepcionada, porque realmente pensaba que ella existía en el mundo de Andrés.

Al día siguiente realmente le costó trabajar con Andrés, se sintió algo culpable, así que decidió conversar con la madre de Andrés, realmente tenía que entender por qué Andrés había hecho esto, suponía que ella podría explicarle esta situación, así que decidió enviar una citación para recibirla en la escuela.

La madre de Andrés recibió la citación, en su mente pasaron miles de cosas, ¿Qué hizo este niño ahora?, comenzó a imaginar un montón de situaciones, le preguntó a Andrés ¿pasó algo en el colegio?, le respondió las 15 veces lo mismo, “No, madre”.  Tuvo que asumir que algo había sucedido y que mañana se enteraría en la escuela.

la piedra 4

Al día siguiente la profesora Marjorie le esperaba sentada en su oficina, sacó todo de su escritorio y sólo dejo sobre él la piedra, meditaba mientras la miraba, hasta que la madre de Andrés golpeo la puerta, “pase” y entonces entró. Marjorie notó que la mirada de la madre de Andrés se clavó en la piedra y que poco a poco sus ojos se llenaron de lágrimas y se hizo un profundo silencio.

la piedra 5

 

Después de unos instantes la madre de Andrés recuperó el habla y le dijo: “ahí estaba, usted no sabe cómo he buscado esa bendita piedra por la casa, mi hijo no se queda tranquilo ni duerme cuando le falta una de sus piedras de la repisa, he desarmado su cuarto dos veces buscándola y hasta ahora me había extrañado que él no notara su ausencia”, en ese instante fue que ahora la mirada de la profesora Marjorie se llenaba de emoción y volvió el silencio.

Ya calmadas conversaron, la profesora le explicaba a la madre del regalo de cumpleaños y lo que ella sintió, la madre le explicaba del valor singular que su hijo sentía por ciertos elementos que para él eran muy significativos, pero para el resto eran tan simples, así la profesora Marjorie se acercó a algo que nunca había visto en el autismo de Andrés, su forma de expresar las emociones y los afectos. Y descubrió que una piedra, puede ser el mejor regalo cuando es una piedra que escogí para ti, que una piedra puede ser un beso o un abrazo.

la piedra 6

Hay mucho amor en una piedra, en un palo, en un dibujo, en cosas simples para algunos, pero tan significativas en mi mundo, en el autismo se puede besar o abrazar con un dibujo, con una piedra o con un palo y ese abrazo o beso se queda contigo para siempre. FIN

Dedicado a Andrés Manquepillán y a Marjorie Lara una persona que realza la función docente, una gran profesora.

Texto e imágenes por Leonardo Caracol Farfán

 

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EL REGALO DE ANDRÉS

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