El Síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger (SA) es uno de los trastornos generalizados del desarrollo, que conlleva una alteración neurobiológicamente determinada en el procesamiento de la información. Las personas que lo presentan se ven afectadas en su interacción con los demás y en sus actividades cotidianas; especialmente se ven afectadas en el área social, la afectiva y la motriz.

En el área social y afectiva, los síntomas consisten en dificultad para entender gestos faciales, expresar afecto y emoción, así como apreciar los sentimientos de otros. A los niños con SA  les es difícil interactuar con sus pares y jugar de manera coordinada y cooperativa. Esto genera dificultades para fingir juegos cuando están acompañados y suelen preferir comunicarse e interactuar con adultos. Los niños con SA, tienen habilidades para realizar actividades por sí solos siempre y cuando no se altere constantemente su rutina y presentan intereses obsesivos por temas poco comunes en comparación con los pares de su edad como la textura de los alimentos, partes de objetos (por ejemplo las ruedas de un automóvil), y preocupaciones excesivas por una actividad u objeto concreto. Algunos autores consideran que el desarrollo temprano del lenguaje es uno de los rasgos primordiales de este trastorno, que incluye un vocabulario extenso y sofisticado, así como la utilización de frases o expresiones bizarras. Otros autores y en distinto sentido, sostienen que durante las edades tempranas se manifiesta un retraso en el lenguaje, y que es en el transcurso de la edad preescolar cuando el niño adquiere mayor habilidad. Su problema principal sería la forma de comunicarse al interactuar, al intentar adecuar el lenguaje al contexto. También tienen dificultades tanto para hacer preguntas extensas y en explicar sus respuestas. Además, hacen comentarios ambiguos e imprecisos.

En el área motriz, las personas con SA manifiestan torpeza en sus movimientos comportamientos repetitivos, restrictivos y estereotipados.

A continuación, les presentamos un video en que Pia Vera, educadora de párvulos, y parte de nuestra Fundación, nos habla sobre qué es tener Asperger y del día Internacional del Síndrome de Asperger, el próximo 18 de febrero, con el fin de dar visibilidad a ésta condición y como una herramienta más para apoyar la concienciación que nos encontramos desarrollando:

El síndrome de Asperger se manifiesta de diferente forma en cada individuo pero todos tienen en común las dificultades para la interacción social, especialmente con personas de su misma edad, alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal, intereses restringidos , inflexibilidad cognitiva y comportamental, dificultades para la abstracción de conceptos, coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje, dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación, la interpretación de los sentimientos y emociones ajenos y propios.

Es un trastorno muy frecuente, que parece tener mayor incidencia en niños que niñas; es todavía poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales; y no es una enfermedad, no se contagia, no se cura, no se padece y no se sufre. Se vive o se convive con el Asperger, y hablamos de una CONDICION en vez de un trastorno o síndrome, pues evoluciona, se desarrolla, no es fija en el tiempo y donde el Diagnostico Oportuno y la Atención Temprana resultan determinantes en la vida de las personas con Asperger.

Supone una discapacidad para entender el mundo de lo social, que se manifiesta al nivel de comportamientos sociales inadecuados proporcionándoles a ellos y sus familiares problemas en todos los ámbitos. Concepciones más modernas ya hablan de una “discapacidad social”, entendida la discapacidad como “la inaccesibilidad de una persona a distintos niveles de la sociedad en la que vive, la cual le resta oportunidades. Desde este punto de vista podemos entender que la persona con Asperger tiene una discapacidad social, la cual está generada por la limitación a acceder a los medios que le permitan la inclusión social y por el rechazo del grupo mayoritario. Esta falta de aceptación social a nivel del entorno global de la persona elimina el concepto de corresponsabilidad social, se fomenta por tanto la exclusión del grupo. A mayor restricción de oportunidades, mayor nivel de exclusión. A su vez, este modelo de “discapacidad” es extensivo al grupo familiar, no solo afecta a la persona con Asperger en sí, se extiende a su familia cercana, quienes deben enfrentarse de forma sostenida a la exclusión social, en muchas ocasiones con un éxito escaso. La discapacidad la define el contexto ecológico de la persona y no el estado vital de la persona en sí misma.”

Hablamos de PERSONAS con Asperger: niños, jóvenes y adultos, con los mismos derechos que tú, a la salud, a la educación, al trabajo, a convivir en la sociedad que debemos trabajar para hacerla inclusiva, que acepte y conozca la neurodiversidad.

Los invitamos a conocer el Asperger, a conocernos, a ver personas y no etiquetas, ser parte determinante en la sociedad inclusiva que queremos para todos.

Fuentes:

– Araújo, Jané, Bonillo, Canals, Viñas y Doménech-Llaberia, Revista Latinoamericana de Psicología Volumen 44 No2 pp.67-74 2012

– Federación Asperger España.

– AutismoDiario.org

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